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La verdad sobre las vacunas para mascotas

veterinaria realiza vacuna a perro dr marta sanchez

Las tendencias observadas en la medicina humana eventualmente también se ven en la medicina animal. Los movimientos hacia la medicina verde, por ejemplo, influyeron rápidamente en el mundo de mascotas, lo que llevó a la introducción de productos más naturales en el mercado, desde suplementos nutricionales hasta productos para el control de pulgas.

Otra tendencia similar es el movimiento en contra de la vacunación, la cual ha llevado al resurgimiento de enfermedades que estuvieron casi erradicadas en el país. Esta tendencia también ha abierto camino en la medicina veterinaria. Las recomendaciones actuales de vacunación de la Asociación Americana de Hospitales Animales de los Estados Unidos (AAHA, por sus siglas en inglés) requieren un protocolo de vacunación individualizado para cada mascota, basado en los factores de riesgo individuales de cada animal. En otras palabras, las vacunas requeridas por cada mascota variarán dependiendo del área geográfica donde vive, el grado de exposición a enfermedades y la condición física de la mascota. Esta última recomendación, junto con el desarrollo de vacunas que ofrecen una protección por más tiempo (duración de tres años), ha permitido que las mascotas se protejan con éxito de enfermedades infecciosas, al mismo tiempo que minimiza no solo la cantidad de vacunas administradas, sino también la frecuencia de vacunación.

La práctica de medir el nivel de anticuerpos producidos por la vacuna en la circulación del animal, práctica popular en el pasado para medir la resistencia a enfermedades infecciosas, no toma en consideración otros factores importantes para la protección. También se requiere el proceso de “inmunidad mediada por células”; este proceso no se puede medir con un simple análisis de sangre. Por esta razón, la práctica de evaluar la sangre para un nivel adecuado de anticuerpos contra un agente infeccioso, no garantiza la protección contra la enfermedad.

Al igual que con muchas otras modas, hay quienes llevan la tendencia a su extremo. Un pequeño número de dueños de mascotas rechazan las vacunas por completo, con el concepto erróneo de que las vacunas son perjudiciales para su mascota, o que no están expuesta a ninguna enfermedad en absoluto, por lo que no son necesarias. Esta forma de pensar no solo es peligrosa, sino que también pone en peligro a la mascota y otros animales, además de representar un peligro para la salud pública, como en el caso de la infección con el virus de la rabia o la leptospirosis.

Pasemos entonces a evaluar los mitos más populares sobre la vacunación de las mascotas:

1) “Las vacunas enferman a las mascotas”: Aunque ocasionalmente las vacunas pueden tener reacciones adversas, las vacunas más nuevas (de los últimos 15 años) son productos biológicos muy seguros con una incidencia mínima de efectos adversos.

2) “Mi mascota no está expuesta a ninguna enfermedad en absoluto”: Cada mascota que sale a caminar, para el peluquero o para el veterinario está expuesta a enfermedades. Incluso si no hay otro animal cerca, algunas enfermedades infecciosas pueden transmitirse sólo a través del contacto directo con una superficie contaminada, como por ejemplo una acera o un charco de agua.

3) “La protección de la vacuna dura más de tres años”: Las compañías de fabricación de vacunas han invertido en productos biológicos para la protección de enfermedades cuya eficacia comprobada a través de estudios científicos, es de tres años. Vacunar menos frecuente que cada tres años sería utilizar un producto biológico en forma indebida, según las instrucciones de utilización del producto.

4) “Todas las vacunas son iguales”: Hay diferentes tipos y marcas de vacunas en el mercado para prevenir una misma enfermedad (por ejemplo, hay aproximadamente ocho marcas de vacunas contra la rabia). Aunque todas las vacunas son efectivas, estas pueden diferir en la formulación, componentes, nivel de apoyo de la empresa fabricante y el costo. Por esta razón, siempre solicita vacunación con un veterinario licenciado de confianza, que utilice vacunas de la mejor calidad para proteger a sus pacientes.

5) “Las vacunas son forma de hacer dinero para los veterinarios”: La vacunación es la tarea más monótona y aburrida que tienen los veterinarios; sin embargo, también es una de las más importantes ya que previenen enfermedades mortales y crisis de salud pública. Además, con las actuales recomendaciones basadas en la evidencia científica, un mayor entendimiento de las enfermedades infecciosas y la disponibilidad de vacunas de larga duración, los veterinarios ahora pueden vacunar a las mascotas con menos frecuencia.

6) “Las vacunas causan autismo en perros”: El autismo es una condición reconocida en humanos, no en animales domésticos. El mito comenzó cuando el profesor y científico veterinario Dr. Dodman sugirió, basado en un estudio en el 2015 con un poco más de cien Bull Terriers, que el comportamiento obsesivo-compulsivo de “perseguir la cola” en algunos perros de esta raza, se podía comparar con el comportamiento estereotípico visto en humanos en el espectro autista. Esta es su opinión y no es necesariamente compartida por la comunidad veterinaria. El estudio nunca sugirió una relación entre el autismo y las vacunas en animales. Sin embargo, algunos dueños de mascotas lo interpretaron erróneamente como si confirmara una relación entre autismo y vacunas en mascotas.

La verdad sobre las vacunas es que cada mascota requiere un protocolo de vacunación individualizado y este debe formularse en consulta con el médico veterinario, siempre teniendo en cuenta el mejor interés y seguridad de la mascota, y la protección de la salud pública. No vacunar no es una buena opción.

Ahora hablemos un poco. ¿Qué piensas sobre este tema?