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Cómo ayudar a tu mascota a bajar de peso

gato tonkinese se pesa en una bascula digital dr marta sanchez vet

La obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas no solo entre humanos, sino también entre nuestras mascotas. Si bien es cierto que una vida cada vez más sedentaria y una mayor disponibilidad de comidas comerciales altas en calorías contribuyen a la obesidad en perros y gatos, también existen otros factores. Ciertas razas de perros tienen tendencia a la obesidad. Por ejemplo, se sabe que los Labrador Retrievers, Dachshunds y Beagles, entre otros, son propensos a la obesidad. Ciertos desórdenes hormonales también pueden contribuir a la obesidad, como el hipotiroidismo y el hiperadrenocorticismo. Por último, se cree que así como las emociones pueden modificar el apetito en los humanos, los estados emocionales de los perros y los gatos también podrían influir en su apetito. Sin embargo, el principal problema con la obesidad es que muchos dueños no reconocen que sus mascotas están obesas, tienen dificultad aceptándolo, o simplemente descartan la condición como solo un problema cosmético. Si al perro o gato le cuelga la barriga, carece de cintura definida o es difícil sentir las costillas en los costados del cuerpo, entonces está obeso.

La regulación del apetito es un proceso complejo controlado principalmente por el hipotálamo en el cerebro. Las hormonas del estómago y el tejido graso, entre otros tejidos, estimulan el hipotálamo para aumentar o disminuir el apetito. La leptina es una de las hormonas producidas por el tejido graso. La hormona leptina funciona como un termostato para el hambre y quema de calorías; si el perro o gato está en sobrepeso, entonces la hormona leptina enviará señal al cerebro para disminuir el apetito y aumentar el metabolismo, facilitando la quema de la grasa más eficientemente. El problema es que los animales obesos tienen altos niveles de leptina en la circulación y esto eventualmente lleva al desarrollo de resistencia a la hormona. De esta forma, los animales obesos pierden el sistema de control y equilibrio que mantiene los niveles de grasa corporal bajo control. La leptina también induce una inflamación leve, crónica de los tejidos. Cuando hay exceso de grasa esta inflamación crónica llevará a condiciones médicas como resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardiovascular, enfermedad hepática e incluso cáncer. Los perros y gatos obesos también experimentarán más dificultad para caminar, niveles de energía más bajos y una expectativa de vida más corta.

Entonces, ¿qué hacer si tu mascota es obesa? Hay varios pasos que debes tomar:
– Un examen físico completo es importante para descartar cualquier condición médica que esté contribuyendo a la obesidad.
– Evita comidas altas en grasa independientemente de si es un alimento seco, enlatado, crudo, deshidratado o congelado.
– Evita “premios” de tu mesa (por ejemplo pan o la grasa de la carne que no te comes) y “premios” comerciales para mascotas.
– Ofrece premios saludables, como judías verdes, brócoli y trozos de frutas (excepto uvas, que pueden ser tóxicas).
– Alimenta la cantidad de alimento designado para el peso IDEAL de la mascota sugerido en la etiqueta. Esta será una buena guía para comenzar.
– Mide la cantidad total de alimento que ofrecerás diariamente, y divide esa cantidad total en dos porciones al día.
– Utiliza un plato de comida con compartimentos. Este plato obligará al perro o gato a comer más lento. Comer lento provee tiempo al cerebro de recibir el mensaje de que el estómago ya está lleno, y que no es necesario seguir comiendo.
– Tal vez un plato “automático”, el cual proporciona un volumen de alimento previamente medido, es algo que funcionará para tu mascota. Para aquellos perros que disfrutan de comerse la comida del gato, ahora hay comederos automáticos que se abrirán solo cuando se activen con un pequeño dispositivo colocado en el collar del gato, y se cerrarán inmediatamente si se detecta otro dispositivo colocado en el collar del perro.
– Provee ejercicio. Como mínimo, los perros deben caminar con correa 20 minutos una vez al día. Estar suelto en un jardín no garantiza los 20 minutos de ejercicio aeróbico continuo, necesario para promover la quema de grasa. Los gatos pueden ser entrenados para caminar con una correa, o su ambiente se puede acomodar para que promueva correr, saltar y jugar. El uso de una luz láser facilita el juego en la mayoría de los gatos.

Para casos más resistentes de obesidad, un veterinario certificado en rehabilitación puede diseñar un programa de pérdida de peso personalizado que consiste en una dieta de pérdida de peso prescrita, un plan de ejercicio que puede incluir trabajo en una caminadora bajo agua o terrestre, y una prescripción de ejercicios para realizar en el hogar, entre otros tratamientos. El veterinario de rehabilitación supervisará el progreso del perro o del gato, y modificará el programa según sea necesario.
Para atacar el problema de obesidad se requiere primero reconocer y aceptar el problema. Evalúa a tu perro o gato ahora. Si se ven esbeltos y saludables, felicidades por el buen trabajo. Si no, no te preocupes, trabajemos en ello. Tu perro o gato estarán agradecidos.

Ahora hablemos un poco. ¿Qué piensas sobre este tema?