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Tu Gato: El Ninja de la Casa

gato oculto entre las cobijas dr marta sanchez vet miami

Es fácil olvidar que el gatito que duerme todo el día en nuestra cama es en realidad un cazador semi domesticado, solitario y altamente habilidoso, capaz de sobrevivir por sí mismo. Si eres el dueño de uno de los 100 millones de gatos en los Estados Unidos, probablemente ya sabes que los gatos son uno de los pocos animales con la capacidad de tener a otro animal (los humanos) sirviéndole a ellos, y no a la inversa. Sin embargo, los gatos que pasan los primeros 3 1/2 meses de sus vidas sin contacto humano tenderán a temer a los humanos y mantenerse “salvajes”. Si el gato se cría con los humanos será semi domesticado; aceptará a los humanos y vivirá dentro del hogar, pero algunos de sus instintos salvajes permanecerán.

Nuestros hogares son su jungla. Subir a lugares altos, esconderse en bolsas, perseguir objetos o luces de movimiento rápido y comer pequeñas porciones de comida a través del día, son ejemplos de instintos de caza y supervivencia. Esta capacidad de modificar su estilo de vida en relación con la presencia o ausencia de un compañero humano no es la única habilidad única que tienen los gatos. Poseen además una serie de habilidades tipo ”ninja” que los hacen uno de los animales más increíbles en el reino animal. Cuentan con la capacidad de saltar al menos cinco veces su altura, la capacidad de correr a 31 millas/hora en una distancia corta, la habilidad de introducirse por espacios angostos (gracias a sus exclusivas “clavículas flotantes” y su caja torácica compresible), y la capacidad de aterrizar en cuatro patas cuando caen de una altura tan limitada como 30 cm; y estas son solo algunas de las habilidades de caza que cada gato tiene codificadas en sus genes. Más sorprendente que su agilidad son sus sentidos altamente sofisticados. El sentido del olfato del gato es 100 veces más sensible que el olfato humano. A pesar de que no ven bien los objetos muy cercanos, tienen una excelente visión nocturna para cazar, gracias a las súper retinas que amplifican la luz. Curiosamente, los gatos ven mayormente en tonos azules y grises. Su sentido del oído es único; pueden oír dos octavas más que los humanos, y una octava más alta que los perros. Incluso pueden escuchar las ondas de ultrasonido producidas por el chirrido de una presa, como el ratón.

Si todavía no te han impresionado las habilidades de tu superhéroe gatuno, entonces debes saber que el ronroneo del gato, que es un sonido que hace cuando está feliz, enfermo o en estrés, se puede producir a diferentes frecuencias dependiendo de su propósito. Por ejemplo, un ronroneo con una frecuencia de 25-150 Hz puede facilitar la cicatrización del tejido de la herida de un gato. A una frecuencia de 400 Hz es una señal de angustia, que imita el llanto de un bebé humano.

Cada gato tiene su propio estilo de maullido y lo que es más, pueden desarrollar su propio “vocabulario” para comunicarse con su humano favorito. Además, pueden gruñir, bufir, aullar o producir un sonido de cacareo (conocido como “chatter” en inglés). Con sus bigotes, los gatos pueden sentir objetos que se encuentran a ocho pulgadas o menos de distancia. Esto es ya que los bigotes están en áreas de la piel altas en terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos, los cuales transmiten información táctil al cerebro. Los bigotes también son importantes para facilitar una orientación precisa.

La característica más sorprendente del gato, sin embargo, es su cerebro. En los últimos años, los científicos han podido aprender un poco sobre las habilidades cognitivas del gato, sin embargo, las pruebas de inteligencia en el gato han sido desafiantes para los científicos, ya que los gatos pueden aburrirse con las pruebas, pueden rechazarlas, o simplemente negarse a participar. La corteza cerebral del gato responsable del procesamiento de la información, contiene aproximadamente el doble de la cantidad de neuronas que la de los perros. Esto les permite resolver acertijos sencillos para obtener comida, y cuando este acertijo queda sin resolver, aunque los perros buscan ayuda en sus dueños, los gatos por su parte siguen tratando de resolverlo. Ahora bien, no estamos diciendo que el gato sea más inteligente que el perro, sino que está “diseñado” de manera diferente. Los perros y gatos son dos especies de animales con diferentes conjuntos de habilidades que no se pueden comparar. Los gatos tienen cierta noción de tiempo e incluso pueden comprender cuando un humano les señala un objeto.

Por lo tanto, para concluir, no olvidemos nunca que esa suave y linda “máquina” de comer y dormir que llamamos “el gato”, es en realidad un animal único que cuando se mantiene como mascota, es porque nos lo permite. Los gatos deben ser tratados con respeto y admiración. Y nunca, nunca, dejemos de subestimar los poderes de un gato.

Ahora hablemos un poco. ¿Qué piensas sobre este tema?